Palacio de Blatná
El palacio de Blatná, situado en medio de un lago, es un lugar de cuento de hadas ideal para niños y adultos.
El actual palacio de Blatná es uno de los monumentos de esta tipología más valiosos en cuanto a historia y arquitectura se refiere, ya que se trata de una de las mansiones señoriales, situadas en el interior de un lago, mejor conservadas de la República Checa.
Su etapa histórica más relevante se desarrolla a partir del siglo XV con la llegada de la familia León de Roshmital, quienes hicieron construir la mayoría de los edificios del castillo. Entre estas edificaciones destacan la torre de defensa, que cuenta con murales de 1480, y un palacio de estilo gótico tardío, que tiene unas bonitas ventanas mirador. Otros murales de gran valor de esta época se sitúan en el Salón de los Caballeros.
El antiguo castillo continuó siendo ampliado por los siguientes propietarios, los condes de Rodražov, y ya en el siglo XVIII por los condes de Serenyi. Pero la historia del castillo Blatná no termina ahí, sino que en 1798 lo adquiere la familia Hildprandt, que llevó a cabo reformas en los interiores y una “regoticación” de todo el complejo en la primera mitad del siglo XIX. Se podría decir que la familia Hildprandt continúa con su proceso de reconstrucción del palacio hasta hoy día.
La reserva forestal del castillo fue convertida en un gran parque inglés y está abierto a los visitantes durante todo el año. En el parque es fácil encontrarse con gamos que pastan en libertad y con pavos reales. Tanto el palacio como el parque adyacente son lugares muy demandados por los cineastas y, literalmente, un espacio de cuento de hadas para celebrar una boda.
Contacto: www.zamek-blatna.cz